viernes, 2 de enero de 2015

NUESTRO CUERPO NO ES SIMPLEMENTE EL DE UN ANIMAL




Hasta las personas que defienden que el hombre posee un alma espiritual, suelen dejar el cuerpo humano a merced de los zoólogos, como si el cuerpo del hombre fuera el cuerpo de un animal más.
La antropología de Platón que consideraba al hombre como el piloto de un navío, como si nuestro cuerpo fuera el traje que llevamos puesto, ha hecho estragos,  Platón conectó con la doctrina hindú de la reencarnación que identifica al hombre sólo con su alma, que va errante a través de los siglos cambiando de cuerpo. Descartes también sucumbió a esa visión del hombre, y tras él, la modernidad, y lo que viene detrás de ella, ¿qué otra cosa es la postura postmoderna de la transexualidad: mi cuerpo es mío, y si no me gusta lo cambio?.
Parece que no queremos ver, más que aquello que nos interesa para conseguir nuestros deseos. Pero el cuerpo del hombre no le pertenece al hombre, es el hombre. El cuerpo, es constituyente de él, no existe el hombre sin cuerpo, el hombre no es un ser espiritual, es un ser a la vez espiritual, anímico y corporal, puede indistintamente, ayunar, ver la luz o partirse un brazo.
Y el cuerpo del hombre no es como el cuerpo de los animales. El hecho de que esté configurado de modo semejante y que tenga muchos órganos y biomoléculas semejantes, sólo indica que para respirar el aire atmosférico y captar su oxígeno en las cantidades que necesita un ser dotado de movimiento, lo mejor son pulmones y glóbulos rojos (evidentemente estoy simplificando, no pretendo un tratado de fisiología). Para asimilar los nutrientes de los alimentos, lo mejor es una bolsa donde digerirlos y un tubo largo en el que ir absorbiendo los nutrientes, etc.
Pero si queremos ver en realidad la profunda interrelación que existe en el hombre entre su cuerpo, su psique y su espíritu, tenemos que ser más perspicaces, y que conste que esta clasificación ternaria, la hacemos para poder estudiarlo mejor, pero no son partes separables, no existe un cuerpo, un alma y un espíritu como tres piezas de una máquina. El hombre es una unidad. Mis dedos también soy yo, y si me corto un dedo, sigo siendo yo, pero me falta un dedo, y ese dedo que me he amputado, seguiré sintiéndolo el resto de mi vida, (y si alguien lo duda, que le pregunte a alguien a quien hayan amputado un brazo o una pierna).
No voy a mencionar cosas muy sabidas y evidentes que indican esa profunda unidad del hombre, como que si te pillan mintiendo, te sonrojas, o que por un disgusto te sube la tensión y te puede dar un infarto, voy a comentar sólo tres detalles conocidos, pero menos comentados, para mostrar que el cuerpo humano no es el cuerpo de un animal, sino el cuerpo de un hombre. Ya sé que esto implica que el hombre y su cuerpo no han podido salir de un animal, pero que defiendo eso, es algo evidente para los seguidores de este blog.


LA AUSENCIA DE CELO
Los vegetales tienen su época de floración y de fructificación. Todos los animales tienen su época de celo y de apareamiento, por ejemplo, los perros tienen el celo aproximadamente cada seis meses, el tiempo necesario para los 61 días que dura el desarrollo embrionario, unos tres meses de amamantamiento, y otro mes para recuperarse la madre después de que los perritos ya pueden alimentarse por ellos mismos. La sexualidad para los perros, como para el resto de los animales, está limitada a esos periodos de celo, porque el fin primordial de la sexualidad en los animales es la reproducción, en los perros, la sexualidad tiene como finalidad que existan más perros.
Pero en el ser humano no es así, la mujer no tiene épocas de celo, está permanentemente receptiva fisiológicamente (otra cosa es psicológica o espiritualmente pero no me voy a meter aquí por razones obvias y porque quiero centrarme en el cuerpo). Sólo un ser dotado de facultades espirituales como son el entendimiento, la libertad y la voluntad, puede gestionar una sexualidad sin épocas de celo. Si el cuerpo del hombre fuese el de un animal, y dado el tiempo que una criatura humana tarda en poder valerse por ella misma, la mujer sólo estaría receptiva al varón a los quince o veinte años de haber tenido un hijo (menudo pastel). Por lo tanto, la ausencia de celo en la fisiología del cuerpo de la mujer, indica que ese cuerpo sólo puede ser cuerpo de un ser dotado de facultades espirituales (entendimiento, libertad y voluntad) para poder gestionar esa realidad.

EL ÁNGULO VAGINAL.
En todos los mamíferos, la vagina sigue como una prolongación del útero, lo que facilita el parto y también el que el macho monte a la hembra por detrás. En la mujer, la vagina forma un ángulo de entre 90 y 100 grados con el útero, lo que dificulta enormemente el parto, obligando al niño al nacer a hacer dos giros para poder atravesar el canal del parto, con serio riesgo de complicaciones para su vida y para la de su madre.
Es curioso como los evolucionistas, no mencionan el origen evolutivo de esta peculiaridad, porque según su forma de interpretar la realidad, la vagina habría evolucionado desde una como la de cualquier simio o mamífero hasta la actual, ¿cómo es posible que la selección natural tan sabia y providente haya seleccionado un giro que ha provocado tantas muertes de madres y de hijos?. Si la mujer que tuviera la vagina hacia atrás, pariría con más facilidad y evidentemente tendría más hijos y su condición se heredaría, etc…
Es evidente que no se puede aplicar el paradigma evolutivo al ser humano. 

El rostro del ser humano por su expresividad, es el mejor reflejo del alma. El hombre puede hacer lo que quiera porque es libre, pero por eso mismo, puede hacer lo mejor y puede hacer lo peor. Pero, tanto la vagina abierta hacia delante, como la curvatura del pene en la erección, son así fisiológicamente, porque el hombre es un ser espiritual llamado a darse, a amar al otro, y las relaciones sexuales en el hombre son la realización de esa unión con el otro, con el que te haces uno, pero no sólo corporalmente, sino totalmente, uno en cuerpo, alma y espíritu, una unión con vocación de eternidad. Si uno se da al otro por amor, necesita ver al otro cara a cara, para estar cerca de su interior, no sólo físicamente. Por supuesto que es posible tener relaciones estando el hombre detrás de la mujer, el hombre es libre y existe lo que se llama fornicar, que puede dar placer, pero tiene poco que ver con el amor, (el que pueda entender que entienda).
Así pues, la inclinación de la vagina hacia delante y la curvatura del pene indican que el cuerpo humano es el cuerpo de un ser espiritual, y más aún, esto a riesgo de la propia vida del hombre, por ello, se puede afirmar que según la naturaleza, la vida espiritual es más importante que la vida física.

LA MENOPAUSIA.
En todos los animales y especialmente en los simios, la época reproductiva dura  prácticamente hasta la muerte, por lo que la mayoría de las  crías que nacen cuando la madre es ya mayor, suelen morir al poco de morir la madre. Pero en el ser humano esto no es así.
En la mujer se da la menopausia, la época reproductiva, acaba al menos unos veinte años antes de la edad media de muerte. Evidentemente esto permite a la madre cuidar durante muchos años a los hijos de su madurez, e incluso colaborar en la crianza de sus nietos.
Esto se debe principalmente a todos los años de crianza que necesita un ser humano para desarrollar sus capacidades cognitivas y su compleja situación ante el mundo. Y al gran valor de cada ser humano.
El que la fisiología de la mujer presente la menopausia, es indicativo de que su cuerpo y el de su hijo, son cuerpos de un ser espiritual que necesita una muy larga época de aprendizaje al estar casi totalmente libre de los condicionamientos instintivos y medio ambientales, y por ello tener que alcanzar un elevado grado de desarrollo psicológico y espiritual para poder enfrentarse al mundo y comprenderlo como la realidad que es.

Estos tres detalles son sólo unas pinceladas que espero estimulen la curiosidad del lector como han estimulado la mia. 

Ángel Luis Hurtado
Semogil 2 de Enero del 2.015.








jueves, 6 de noviembre de 2014

LA ESTABILIDAD DEL MUNDO - EL PRINCIPIO DEL ACTUALISMO




Este es un principio básico en todas las ciencias y también en la vida cotidiana.
El principio podría enunciarse así: Observando lo que sucede en la actualidad, podemos deducir por analogía lo que sucedió en el pasado.

Este principio se usa cotidianamente en geología, por ejemplo, observamos, cómo en la actualidad, las olas amontonan la arena en la playa con una estructura muy concreta, vemos que entre los granos de arena, hay conchas de bivalvos, de gasterópodos y restos de alguna ostra.

Estas observaciones que hemos realizado, nos permiten afirmar con bastante certeza que un paquete de arenas de una época geológica pasada, amontonada con la misma estructura, y con fósiles de bivalvos, gasterópodos y ostras, se sedimentó en una antigua playa de unas condiciones geográficas y climáticas semejantes a la que hemos observado en la actualidad.

Este principio usado cotidianamente, aún sin conocerlo, permite todas las investigaciones policiales y muchas de las investigaciones científicas, pero implica inevitablemente una cierta estabilidad del mundo, que permite adquirir conocimientos gracias a la experiencia. Esta experiencia puede ser previa o posterior. ¿Cuántas veces al observar algo ha entendido claramente un suceso del pasado?, diciendo o pensando: “¡Ah!, así que esto fue lo que pasó”.

Se puede uno imaginar un mundo inestable: si ponemos la sartén en el fuego con aceite, y le echamos un huevo de gallina, no sabemos qué saldrá, si un escalope de ternera, una trucha a la plancha, o una fuente de profiteroles. Si su médico le receta una vacuna, no sabemos si le va a servir para la viruela, el sarampión, el cólera o la gripe. Si gira la llave del arranque de su coche, no sabemos si el motor se pondrá en funcionamiento, si el asiento se echará para atrás, o se caerá la puerta al suelo.

Es precisamente la estabilidad del mundo, la que nos permite aprender y relacionarnos y ha hecho posible que levantemos esta civilización.

En la actualidad hay dos teorías “científicas” que nos impelen con insistencia a creer en la inestabilidad del mundo: la teoría de la evolución y la teoría de la relatividad.
Su argumento principal es que aunque el mundo nos parezca estable, eso es una ilusión debida a la corta duración de nuestra vida comparada con la de las edades geológicas, o con la del Universo.

Se pretende que aceptemos como científico algo que sobrepasa con creces la objetividad propia de las ciencias empíricas, que ha de permitir realizar experimentos para su verificación. Todos sabemos que los gatos paren gatos, de los huevos de pata, nacen patos, y que si plantamos una castaña, crecerá un castaño; está es nuestra experiencia de la estabilidad del mundo.

Pero nos dicen que es un hecho científico comprobado que ha sucedido millones de veces a lo largo de la historia de la tierra, que un ser de una especie engendre un descendiente de otra especie distinta. Puedo entender que los descendientes son parecidos a sus padres, no iguales, y que esas pequeñas desigualdades varían y oscilan a lo largo del tiempo, pero que un tipo de seres genere otro tipo de ser con otro tipo de vida, es algo de lo que no tenemos ningún ejemplo, ni en la actualidad ni en el registro fósil.

Por otro lado nos dicen que todo es relativo, el movimiento, el espacio, el tiempo, nuestra percepción de la realidad, todo, nos dicen que no existe nada objetivamente verídico. Cuando en realidad no es que el movimiento sea relativo, lo que es relativa es nuestra capacidad para observarlo y medirlo, pues depende de nuestra posición.

Otro tanto ocurre con el espacio y el tiempo, no son relativos, sino que nuestra capacidad de medirlos o de estudiarlos, se queda corta ante escenarios complejos que podemos imaginar, pero no en la vida real, por eso tenemos metros y relojes.

En cuanto al resto de cosas, hay ciertamente cosas opinables como cuál es la chica más guapa o la comida más buena, pero la mayoría de las cosas, o son o no son, la pantalla en la que usted lee esto, no es relativa, existe ciertamente, y no es opinable si existe o no, eso son sólo majaderías, o posturas de personas que se empecinan en mantenerse en el error.

Como bien explicó Santo Tomás: El que niega la existencia de la verdad, cae en una fragante contradicción, puesto que para el, es verdad que no existe la verdad. Los relativistas pecan de esto, puesto que para ellos es verdad que todo es relativo.

Si nos pidieran que creyésemos que los elefantes vuelan, pensaríamos que nos toman por tontos, o que se trata de algún experimento sobre la fantasía, y nos piden que creamos en la inestabilidad del mundo, algo que contradice todas nuestras percepciones de la realidad y asentimos sin más.

Ángel Luis Hurtado
Semogil 6 de Noviembre del 2.014

lunes, 3 de noviembre de 2014

¿POR QUÉ CUESTA TANTO ENTENDER ALGUNAS ENTRADAS DE ESTE BLOG?.



¿ A qué especie asignamos este cráneo?

Un seguidor silencioso del blog, me ha pedido que escriba más entradas, a la vez, me ha asegurado que no entiende nada de lo que las entradas dicen. Es evidente que lo que le gustan son los comentarios y las respuestas a ellos.
La mayoría de los blog que se pueden encontrar, hablan y hablan de temas, dando por supuesto que conversan sobre algo cierto, sobre algo real. Es muy sencillo colocarse delante de un teclado y escribir. Otra cosa es investigar y querer fundamentar con alguna certeza lo que se escribe, esto último hace que tengas que fundamentar tus afirmaciones, y puesto que este es un blog que trata de un tema científico, las fundamentaciones han de ser científicas, y esas fundamentaciones no están en los diarios digitales, ni en los blog que comentan las noticias, están en las publicaciones científicas. Por eso algunas entradas de este blog son muy técnicas, porque hay que precisar para poder apreciar si lo que escribimos es verosímil o es sólo una opinión sin fundamento. Cuando entréis a un blog, mirad a ver cuántos trabajos científicos se citan y así sabréis que tan serio es lo que allí se escribe.

Es difícil para esta generación acostumbrada a los anuncios publicitarios y a los guasas (sé perfectamente cómo se escribe en inglés) que por su propia naturaleza son breves y escuetos, reunir el suficiente interés y atención para seguir una exposición un poco extensa, pero es el precio que hay que pagar si te importa algo no ser manipulado.
La mayoría de las personas no lee los trabajos científicos, se conforma con las migajas que le dan en lo que llaman divulgación científica, en los documentales y en los programas pseudocientíficos de la televisión, y creen que saben mucho con ello. Dicho todo esto, voy a hacer un intento de dar una versión divulgativa de la última entrada del blog, la que trata sobre el ADN mitocondrial. Es posible que después de leer esto, se entienda mejor la entrada.

SOBRE EL ADN MITOCONDRIAL
Nos dicen que el ADN que hay en las mitocondrias de nuestras células lo heredamos sólo de nuestra madre, pues bien, eso es sólo una suposición que sabemos no es del todo cierta, también se hereda el ADN de las mitocondrias de nuestro padre, sabemos también que se recombinan, se mezcla el ADN mitocondrial de nuestra madre con el de nuestro padre, como por otra parte sucede con todos los cromosomas que tenemos.
Por tanto, si damos por supuesto que el ADN mitocondrial del padre no se hereda, y que no se mezcla con el de la madre, y fundados en esa suposición, hacemos una genealogía, yo, tendré  el mismo ADN mitocondrial que mi madre, que mi abuela, que mi bisabuela, que mi tatarabuela, y así hasta Eva, a no ser que el ADN de vez en cuando mute, (se produzca un pequeño cambio en él). Si el ADN cambia, el cambio se hereda, y de este modo, si analizamos mi ADN mitocondrial y el tuyo, y vemos que tienen 8 diferencias, podemos deducir que nuestros antepasados comunes, están más alejados en el tiempo que los de dos personas que sólo manifiestan dos diferencias entre sus ADN mitocondriales. Pero como el ADN mitocondrial del padre se hereda y además se mezcla con el de la madre. Todas las argumentaciones como las anteriores son especulaciones sin ningún fundamento.
Por otro lado nos dicen que las mutaciones se producen al azar, el azar es por definición algo imposible de abarcar, calcular o predecir por nuestro entendimiento, por lo tanto una persona que defiende que una mutación se produce al azar, y a la vez afirma que sucede con un ritmo de tiempo fijo, está incurriendo en una contradicción de libro.
Y por último, no se puede dar como un argumento científico una creencia, y afirmar que el ser humano y el chimpancé tienen un antepasado común, es afirmar una creencia, eso es algo que los evolucionistas creen, pero que no pueden demostrar ni con fósiles, ni con ningún otro tipo de pruebas científicas, por lo que se están mezclando ámbitos de conocimiento distintos, como son la ciencia y la filosofía, y aunque esto de mezclar es propio de la propia naturaleza humana, ha de ponerse empeño en fijar de qué tipo de conocimiento hablamos.
Hablan de un antepasado común del hombre y del chimpancé, que nadie conoce, nadie ha encontrado, nadie sabe cuando vivió, ni dónde lo hizo, por lo que hablan de un ser imaginario, y la ciencia no trata de seres imaginarios, no trata de unicornios, ni de orcos, trata de hechos reales, es por ello que me tomo todo este interés en evidenciar lo absurdo de estos asuntos, a pesar de que mucha gente de buena voluntad los crea como reales o demostrados, simplemente porque son bombardeados repetidamente con esas informaciones.
No sé si esto ha servido para algo, espero algún comentario al respecto. Gracias.
Ángel Luis Hurtado
Semogil 3 de Noviembre del 2.014

domingo, 6 de julio de 2014

EL ADN MITOCONDRIAL Y LA MONTAÑA CONSTRUIDA SOBRE ÉL.



Las mitocondrias son unos orgánulos que en todas las células eucariotas, se encargan de proveer de la energía necesaria para la vida celular. Cada mitocondria humana, contiene un anillo de ADN formado por 16.569 pares de nucleótidos que incluye unos 37 genes.
Este ADN mitocondrial (ADNmt) comenzó a hacerse popular tras la publicación el 1 de Enero de 1.987 en la revista Nature de un artículo titulado ADNmitocondrial y la Evolución Humana (Cann, et al. 1.987)[1]. En su investigación, los autores, seleccionaron 145 mujeres embarazadas: 20 africanas, 34 asiáticas, 46 caucásicas (todos ellas, menos dos africanas, dieron a luz en hospitales estadounidenses), 21 aborígenes australianos y 26 aborígenes de Nueva Guinea, Usaron muestras de placenta humana para analizar el ADNmt. Vieron que dentro de cada grupo étnico, los ADNmt se parecían mucho más, que entre grupos distintos. Las diferencias eran más acusadas dentro del grupo de las placentas afroamericanas.
Suponiendo que el ADNmt. Se transmite sólo de la madre, dedujeron que al ser el grupo africano el que mostraba mayor variedad, era el más antiguo, por lo que el origen de la humanidad actual estaba en África, lo que les venía muy bien pues confirmaba una predicción de Darwin. Y aplicando lo que llaman el reloj molecular, que no es otra cosa que asignar un ritmo temporal fijo a las mutaciones del ADN, dando además por cierto, que los humanos actuales y los chimpancés tuvimos un antepasado común, y suponiendo también, que se sabe con bastante aproximación cuando vivió ese antepasado común, dividieron el número de diferencias que hay entre el ADNmt humano y el de los chimpancés,  entre el supuesto número de años en que los dos linajes se separaron, y ya está calibrado el reloj molecular para el ADNmt humano, con una tasa de variación de entre el 2 y el 4% de bases nitrogenadas cada millón de años. Dado que en los análisis realizados la diferencia más acusada les salió del O,57 %, calcularon entre 140.000 y 290.000 años según se utilice el 4 o el 2 %. Decidieron fijar unos  200.000 años para el tiempo que hace que vivió la primera mujer humana en África, a la que llamaron “Eva mitocondrial”.
Rapidamente comenzaron en los medios de comunicación una serie de publicaciones comentando el hallazgo, con alusiones a la Biblia y al jardín del Eden (por ejemplo:  Lemonick, 1987; y Tierney, et al., 1988) [2]. En el ámbito de las publicaciones académicas, la mayoría de los paleoantropólogos aceptaron el estudio, y desde entonces dan por comprobado que Homo sapiens, nació en África hace unos 150-200.000 años y que colonizó todo el mundo sustituyendo a las restantes poblaciones humanas (Stringer y Andrews, 1988)[3].
Desde entonces hemos asistido a una creciente importancia del análisis del ADNmt. Hace unas décadas, era casi prescriptivo para poder publicar en una revista prestigiosa, hacer un análisis de Carbono 14, hoy es casi obligado hacer un análisis de ADNmt, llegando al caso inaudito de definir una nueva especie humana, basándose exclusivamente en el análisis del ADNmt de una muela encontrada en Denisova (Rusia)[4].
Afortunadamente no todo el mundo se tragó el anzuelo, en 1.992 se publicó un debate con opiniones encontradas.[5] Todo este castillo de naipes del ADNmt, está fundamentado en los siguientes puntos:
1 – El ADNmt se hereda exclusivamente de la madre.
2 – Sabemos cuándo vivió el antepasado común a chimpancés y humanos.
3 – Las mutaciones en el ADNmt se dan con un ritmo estable del cual conocemos su frecuencia.
Veamos qué hay de cierto en estos tres supuestos.
1 – EL ADNmt SE HEREDA EXCLUSIVAMENTE DE LA MADRE.
EL ADNmt DEL PADRE TAMBIÉN SE HEREDA.
En el organismo humano masculino, los dos tipos de células que más mitocondrias contienen son las células del musculo cardiaco y los espermatozoides. Está comprobado que las mitocondrias paternas pasan del espermatozoide al cigoto (Ankel-Simons, et. al, 1.996. y Shitara, et al,1.998).[6]
Hay algunos estudios que indican que las mitocondrias aportadas por el espermatozoide al cigoto, son eliminadas en los mamíferos durante las primeras fases del proceso embrionario (Hayashi, et al. 1.978; Cummins, et al, 1.998; y Shitara, et al. 2.000)[7]. Pero esta eliminación no es total, hay evidencias de presencia de  ADNmt paterno en Drosophila (Kondo et al. 1.990)[8]; y en ratones adultos (Gyllensten et al. 1.991)[9]. También se ha observado  heteroplasmia (mutaciones) de moléculas de ADNmt divergentes en Drosophila (Satta et al. 1988) y en peces (Magoulas y Zouros 1993)[10].
Esta presencia también se ha detectado en humanos. Schwartz and Vissing en el 2.002,[11] describieron el caso de un paciente con una profunda incapacidad para hacer ejercicio, se fatigaba enormemente con sólo dar unos pasos, encontraron una mutación en el ADNmt de sus músculos que impedía la correcta respiración celular. Comprobaron que el halotipo del ADNmt de las células musculares del paciente, era el mismo que el de las mitocondrias de su padre y de su tío paterno (que no tenían la mutación). Pero encontraron que en la sangre, en los fibroblastos y en la raíz del pelo, el paciente tenía el ADNmt de la madre. La proporción de ADNmt paterno en las células musculares, era del 90%. Con lo que evidenciaron que las mitocondrias paternas se heredan, que pueden permanecer como predominantes en algunos tipos de tejidos, mientras que en otros haber desaparecido por completo, a favor de las de la madre, lo que indica que la distribución de mitocondrias, se realizó en  las primeras fases de las divisiones celulares embrionarias.

EL ADN DE LAS MITOCONDRIAS DEL PADRE Y DE LA MADRE SE RECOMBINA.
El ADNmt forma un anillo, se considera una zona concreta de la cadena, como comienzo, y otra como final, y el lugar en el que se unen principio y final, se conoce como zona de Ligamiento. Awadalla, et al, en 1.999,[12] comprobaron que la distancia desde un gen determinado hasta la zona de ligamiento, variaba considerablemente en el ADNmt de padres e hijos, lo comprobaron en humanos y en chimpancés y después de analizar los mecanismos que pueden ocasionar esto, se decantaron porque únicamente la recombinación del ADNmt del padre y de la madre, lo puede explicar. Está comprobado que en las mitocondrias existen las encimas necesarias para una recombinación homóloga de ADN (Thygaran, et. al. 1.996).[13]
Ya dos informes anteriores, habían mostrado evidencia de recombinación en el ADNmt (Hagelberg et. al, 1.999; y Eyre-Walker et. al, 1.999a)[14] los datos del segundo de ellos fueron impugnados (Macaulay et. al, 1.999)[15], pero nuevos estudios han confirmado la recombinación (Eyre-Walker et. al, 1.999b).[16]
 
EXISTE UN CURIOSO PATRÓN DE HEREDABILIDAD DE LAS MITOCONDRIAS EN ALGUNOS SERES VIVOS.
En estudios sobre los mejillones azules, se encontró un curioso modelo de heredabilidad de las mitocondrias. Los autores[17] encontraron que las hembras son homoplásmicas (semejante ADNmt) que su madre, mientras que los machos son heteroplásmicos, tienen ADNmt de la madre y uno de los dos tipos del padre. Este patrón de heredabilidad del ADNmt, se ha denominado herencia doblemente uniparental.[18]
También pudieron observar que la tasa de variabilidad en el ADNmt masculino era más elevada que el estrictamente femenino, ya que la espermatogenesis genera millones de reproducciones celulares con muchas más ocasiones de producirse alteraciones en la secuencia que en el reducido número de divisiones celulares  que originan los ovocitos, lo que está en consonancia con la hipótesis conocida como impulso masculino a la evolución molecular.[19]

Ángel Luis Hurtado. Semogil, 6 de Julio del 2.014
Continuará.




[1] Cann, Rebecca L., Mark Stoneking y Allan C. Wilson (1987), El ADN mitocondrial y la Evolución Humana, Nature, 325:31-36, 1 de enero.
[2] Lemonick, Michael D. Genealógica Madre de todos, El Tiempo, p.66, 26 de Enero de 1.987.
  Tierney, John; Wright, Linda; y Springen Karen, La busqueda de Adán y Eva, Newsweek, p. 46-52, 11 de Enero de 1.988.
[3] Stringer, C.B. y Andrews, P., La evidencia genética y fósil del origen de los humanos modernos, Science, 239: 1263-1268, 11 de Marzo del 1.988.
[4] Krause, Johannes, The complete mitochondrial DNA genome of an unknown hominin from southern Siberia, Nature, Vol 464, p. 894, 8 Abril 2.010
[5] Ver: Scientific American abril de 1992.
[6]  Ankel-Simons, F. and Cummins, J.M., Proc. Natl. Acad. Sci. U.S.A. 93, p. 13859, 1.996.
   Shitara, H.et al., Genetics 148, p. 851, 1.998.
[7] Hayashi, J.-I., H. Yonekawa, 0. Gotoh, J. Watanabe, and Y. Tagashira. 1978. Strictly maternal inheritance of rat mitochondrial DNA. Biochem. Biophys. Res. Commun. 83:1032-1038.
Cummins JM, Wakayama T, Yanagimachi R. Fate of microinjected spermatid mitochondria in the mouse oocyte and embryo. Zygote 1998; 6:213-22.
Shitara H, Kaneda H, Sato A, et al. Selective and continuous eliminationof mitochondria microinjected into mouse eggs from spermatids, butnot from liver cells, occurs throughout embryogenesis. Genetics 2000;156:1277-84.
[8] Kondo, R., Y. Satta, E. T. Matsuura, H. Ishiwa, N. Takahata, and S. I. Chigusa. 1990. Incomplete maternal transmission of mitochondrial DNA in Drosophila. Genetics 126:657-663.
[9] Gyllensten, U., D. Wharton, A. Josefsson, and A. C. Wilson. 199 1. Paternal inheritance of mitochondrial DNA in mice. Nature 352:255-257.
[10] Magoulas, A., and E. Zouros. 1993. Restriction-site heteroplasmy in anchovy (Engraulis encrasicolus) indicates incidental biparental inheritance of mitochondrial DNA. Mol. Biol. Evol. 10:3 19-325.
[11] Schwartz, M., and Vissing, J., Paternal in Heritance of Mitochondrial DNA, N Engl J Med, Vol. 347, No. 8· 22 de Agosto, 2002, p. 576-580.
[12]Awadalla, P., Eyre-Walker, A., J Smith, J.M., Linkage Disequilibrium and Recombination in Hominid Mitochondrial DNA,  Science 24, VOL  286, Diciembre 1.999, p. 2524 y 2525.
[13] B. Thygaran, B., Padua, R. A., y  Campbell, C.  J. Biol. Chem. 271, p. 27536, 1.996.
[14] Hagelberg, E. et al., Proc. R. Soc. London Ser. B Biol.Sci. 266, p. 485, 1.999.
     Eyre-Walker, A., Smith, N.H., Smith, J.M., Proc.R. Soc. London Ser. B. Biol. Sci. 266, p. 477, 1.999.
[15] Macaulay, V., Richards, M., Sykes, B., Proc. R. Soc.London Ser. B Biol. Sci. 266, p. 2037, 1.999.
[16] Eyre-Walker, A., Smith, N.H., Smith, J.M., Proc.R. Soc. London Ser. B Biol. Sci. 266, p. 2041, 1.999.
[17] Stewart, T., Saavedra, C., Stanwood, R.R., Ball, A.O., Zouros, E., Linajes de ADN mitocondrial Masculino y Femenino en el mejillón azul  (Mytilus edulis) Grupo de especies,  Mol. Biol. Evol. 12 (5): p. 735-747, 1.995.    
[18] Zouros, E., Ball, A. 0., Saavedra, C., and Freeman. K. R. Mitochondrial DNA inheritance. Nature 368:8 18. . 1.994a.
Zouros, E., et. al, An unusual type of mitochondrial DNA inheritance in the blue mussel Mytilus. Proc. Natl. Acad. Sci. USA 91: p. 7463-7467. 1.994b.
Zouros, E., Ball, A. 0., Freeman, K.R. and Pogson, G. H., Direct evidence for extensive paternal mitochondrial, DNA inheritance in the marine mussel Mytilus, Nature, 359: p. 412-414, 1.992.
[19] Miyata, T., Hayashida, H., Kuma, K. Mitsuyasu, K. and Yasunaga. T., 1987. Male-driven molecular evolution: a model and nucleotide sequence analysis. Cold Spring Harbor Symp. Quant. Biol. 52:863-867.
CHANG, B. H.-J., L. C. SHIMMIN, S.-K. SHYUE, D. HEWITTEMMETT, and W.-H. LI. 1994. Weak male-driven molecular evolution in rodents. Proc. Natl. Acad. Sci. USA 91:827- 831.