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domingo, 13 de diciembre de 2009

¿Especies o Variedades? y VII -- Los abetos del Oeste de Norteamérica

Copa de un abeto del Oeste de Norteamérica, clasificado como Abies amabilis: http://upload.wikipedia.org/

Veamos qué sucede con los abetos del Oeste de Norteamérica, después de darle varias vueltas, dibujé en el mapa que abría la entrada anterior dos zonas con los números 4 y 5, podía haber puesto sólo una, pero así nos vale para orientarnos, recuerdo que aunque se vea pequeño en el mapa, estamos hablando de una franja de terreno que va desde Alaska en el círculo polar ártico hasta California, y que se adentra considerablemente en el interior del continente, hablamos de una superficie como cuatro o cinco veces la de España.
En la zona 4, más al norte, predomina el abeto gigante (Abies grandis), y en menor cantidad y hacia el sur de esa zona, el abeto gigante convive con Abies lasiocarpa, Abies magnífica, Abies amábilis y Abies Procera. Por lo tanto cinco especies de abetos que conviven juntas.
En la zona 5 más al sur, predominan Abies procera y Abies magnífica, existiendo también poblaciones de Abeto gigante, Abies amábilis y Abies lasiocarpa, las mismas cinco especies de la zona 4, sólo que predominan otras distintas.
Ante esto, lo que uno piensa es que realmente son cinco especies distintas, pero eso es sólo la primera impresión, si buscamos más detalles encontramos que:
· En la zona 5, sobre todo en el noroeste de California, y en los estados de Washington y Oregón, predomina el Abies Procera, pero resulta que se “hibrida” naturalmente con el Abies magnífica, el cual, poco a poco lo está sustituyendo avanzando desde el norte. Este asunto de “lo está sustituyendo”, se puede entender de varias maneras, lo veremos en otro momento.

Picea Abies, imagen tomada de http://www.caliban.mpiz.koeln.mpg.de/

· Resulta que ese Abies magnífica es un “híbrido” entre el Abies procera y el abeto rojo, que ¡oh, sorpresa! ese abeto rojo es ni más, ni menos, que la Picea abies, una Picea que se “híbrida” con un abeto, dos seres vivos de dos géneros distintos que se cruzan y sus descendientes son fértiles. Interesante esto, va a darnos mucho cuartel, no sólo por lo que supone en sí, sino porque el argumento de más peso que presentan algunos botánicos serios para explicar esta capacidad de “hibridación” de los abetos, es que son evolutivamente muy recientes, dicen que provienen del terciario (lo que es, no decir nada, porque el terciario abarca desde 2 a 65 ma.) y las especies aún no están consolidadas, pero mira por donde, resulta que las Piceas son, según aceptan, las primeras coníferas que aparecieron sobre la Tierra al final de la era Primaria.
· En el interior, en Colorado, Utah y Nuevo México, hay otra variedad de Abeto gigante, que algunos, como no, clasifican como otra especie, la llaman Abies concolor, pero se cruza con el abeto gigante, con el amábilis, con el procera, y hasta con el abeto siberiano, así que no le damos más vueltas.
· El abeto gigante se cruza con todos, hasta con el canadiense y el siberiano.
· Resulta que los dos que nos quedan, el Lasiocarpa, y el amábilis, se confunden muy fácilmente, de modo que para distinguirlos, los criterios son: el amábilis tiene los conos (las piñas), un poco más grandes, y crecen mejor cuando son jóvenes en una sombra cerrada; también, si les da muy bien el sol, los conos pueden tomar una tonalidad azulada. (justo lo mismo les sucede a los abetos de Sicilia, Grecia y Corea, que curioso)
Si estos son los criterios de diferenciación específica, prepárense y no pierdan la oportunidad, empiecen a clasificar nuevas especies de seres humanos o de perros, y si alguien piensa que me voy a los animales, da igual, empiecen a clasificar nuevas especies de rosas, habichuelas, violetas, etc.
Afortunadamente, y dado que no podía ser de otra manera, todos los abetos del Oeste de Norteamérica, no son copias idénticas, y tienen sus diferencias, como las poblaciones de cualquier especie de seres vivos.
Visto lo que hay en cuanto a los abetos vivos en el mundo, podemos afirmar que hay una sola especie de abeto, al que llamaremos desde ahora Abies abies, con una amplia variedad morfológica en base a la cual, se pueden distinguir cuarenta o cincuenta variedades o poblaciones locales.
Quedan abiertos tres asuntos:
1 - Definir los parámetros de la variedad morfológica actual de la especie Abies abies.
2 - Dilucidar si la causa de la variabilidad morfológica es genética, ambiental o una interacción de ambas.
3 – Dilucidar si el abeto rojo Picea abies, está mal clasificado, y es un abies, o si está bien clasificado, y entonces ¿qué relación de parentesco existe entre Abies y Picea?.
Ánimo, la veda está abierta, yo voy a dejar por el momento de escribir entradas sobre este tema, se aceptan sugerencias.

La información sobre las hibridaciones es de:
U . U. S. DEPARTMENT OF AGRICULTURE
FOREST SERVICE
PACIFIC SOUTHWEST FOREST AND RANGE EXPERIMENT STATION
POST OFFICE BOX 245
BERKELEY, CALIFORNIA 94701
OFFICIAL BUSINESS
POSTAGE AND FEES PAID
US DEPARTMENT OF AGRICULTURE

Y la información sobre los criterios de diferenciación específica es de http://www.conifers.org/

Semogil 13 de Diciembre del 2.009

viernes, 11 de diciembre de 2009

¿Especies o Variedades? VI -- Los abetos Norteamericanos


Esquema orientativo elaborado sobre el mapa físico de América del Norte del Atlas de Bachillerato de la editorial Aguilar. 1- A. balsamea; 2- A. phanerolepis; 3- A. fraseri; 4- A. grandis y otros; 5 – A. procera y otros; 6 – A. guatemalensis.
Vamos a ver en esta entrada los abetos del Este de Norteamérica, algunos autores distinguen allí tres especies de abetos:
1 - Abeto del Canadá, Abies balsamea, crece en el centro y este del Canadá.
2 – Abeto atlántico, Abies phanerolepsis, crece en la costa de Canadá, al sur de Quebec y en las montañas costeras del Noreste de los EEUU, principalmente en el estado de Virginia.
3 – Abeto de los Apalaches – Abies fraseri, crece más al sur, a lo largo de la cordillera de los Apalaches.
Como era de esperar después de lo que ya hemos visto, algunos autores consideran que son tres especies distintas; otros consideran que el abeto del Canadá y el de los Apalaches son dos especies distintas, y el atlántico es un híbrido natural entre las dos; y otros, por último, consideran que los tres son una sola especie que presenta tres variedades o subespecies, puesto que los tres se “hibridan” naturalmente.[1]
El número 6 en el mapa es un abeto centroamericano, que está en peligro de extinción, principalmente por que los ejemplares jóvenes se talan a miles, para usarlos como árboles de navidad. Está suficientemente aislado de las demás poblaciones para no presentar problemas; por el momento, no hemos encontrado información sobre su “hibridación” con otras poblaciones de abetos.
El lio descomunal, está en los abetos del Oeste de Norteamérica, he de confesar que me ha dado verdadero dolor de cabeza, el poder aclararme un poco con la información tan contradictoria que hay, pero ahora ya lo entiendo, es el sitio que hemos buscado por todo el hemisferio boreal, el sitio en el que hay varias especies de abetos creciendo juntas, por algo en esa zona de América está Hollywood y estaban las famosas minas de oro del oeste americano. El filón que he encontrado es más grande de lo que podía esperarme, pero eso queda para otra entrada.
Aún queda algo importante que decir de los abetos del Este de Norteamérica, pero antes conviene ver estos excelentes dibujos del “híbrido” entre abeto de los Pirineos y pinsapo.[2]

Dibujo tomado del excelente trabajo sobre el "híbrido" abies masjoanni entre el abeto blanco y el Pinsapo que aparece reseñado en la nota 2
En ellos se puede ver claramente que el abeto de los Pirineos, que es el mismo que hay en los Alpes y en el resto de Europa, tiene en las ramillas pocas hojas y colocadas como en dos bandas a ambos lados, pues exactamente lo mismo pasa con el abeto de Siberia y con el abeto del Canadá, la disposición de sus hojas es muy similar (por supuesto, las tres poblaciones de abetos se cruzan si crecen juntas).
Mientras que si observamos la disposición de las hojas del pinsapo, vemos que están dispersas radialmente alrededor de la ramilla, justo eso mismo ocurre con todas las poblaciones de abetos del norte de África y Sicilia, y también ocurre eso con las poblaciones de abetos situadas más al sur en Ásia, y curiosamente con el Abeto centroaméricano.
Y en el caso de las tres variedades de abetos que hay al Este de América, conforme bajamos desde Canadá hacia el sur, aumenta el número de hojas en las ramillas, como se ve que sucede en el centro de los dibujos anteriores.
Pronto alguien puede empezar a sacar conclusiones sobre si son los genes, los efectos del ambiente, o la interacción entre ambos, los que acaban decidiendo la morfología detallada de los abetos.
No he hecho, más que apuntar una relación bastante evidente, esto ha de ser objeto de un trabajo largo y serio.[3]
Explicaré pronto lo que me he encontrado en el Oeste de Norteamérica.
[1] (E. Munray 1.982)
[2] D. Soto García et al – “Descripción del híbrido Abies x masjoannis” Invest Agrar: Sist Recur For (2004) 13 (2), 347 – 356.
[3] Lleven cuidado con las fotos en la red, que cada uno le pone al abeto el nombre que quiere y ya he pillado bastantes gazapos.
Semogil 11 de Diciembre del 2.009

miércoles, 9 de diciembre de 2009

¿Especies o Variedades? V Los Abetos asiáticos

Esquema elaborado sobre el mapa físico de Asia del Atlas de Bachillerato de la editorial Aguilar
Distribucción geográfica de las cinco especies de Abetos de Asia: 1 – Abeto de Siberia (Abies sibirica); 2 – Abeto blanco siberiano (Abies nephrolepsis); 3 – Abeto del Himalaya (Abies spectábilis); 4 – Abeto de Pindrow (Abies pindroe): 5 – Abeto japonés (Abies firma).
Es posible que algún lector del blog, esté ya cansado de tanto abeto, esto es algo parecido a una investigación contada en tiempo real. Yo tengo que seguir hasta donde pueda. Si no os interesa por donde va esto, decídlo en algún comentario y cambiaré de asunto, hay mucho que tratar. Pero está claro que yo voy a seguir hasta saber lo que pueda sobre este asunto de los abetos que está resultando más jugoso de lo que me podía haber imaginado, y si no, atentos:
He tenido que dibujar el mapa de arriba porque no he encontrado ninguno, puede que no sea muy exacto y menos a esa escala, pero sirve al menos para orientarnos.
En Asia se clasifican normalmente cinco especies de abetos, el Abeto siberiano (Abies sibirica) que crece en toda la taiga asiática, llega hasta los 67 grados de latitud Norte; hay una población aislada geográficamente del resto, en Kyrgyzstan, y como no, hay algunos que lo clasifican como una especie distinta.[1]
El segundo es el abeto blanco de Siberia, también conocido como abeto coreano (Abies nephrolepsis), vive en las dos Coreas, en China y en las regiones pacíficas de la antigua URRS, llamadas Amur, Khabarovsk y Primorye. Algunos autores[2] consideran que es sólo una variedad del abeto siberiano, con el que por supuesto se cruza naturalmente.
El tercero es el abeto del Himalaya (Abies spectabilis) que vive en el Himalaya, desde el norte de Afganistán, en la India y en China y el Nepal, vive hasta los 4.200 metros de altitud.
El cuarto es el abeto de Pindrow (Abies pindroe) que vive a menos altura que el anterior, en una franja que va desde Pakistán hasta la India, pero resulta que se “hibrida” naturalmente con el Abeto del Himalaya, así que hay bosques en China y Nepal, que no se puede distinguir claramente de cuál de las dos especies son[3]



Abeto de Corea, Abies nephrolepsis

Y el quinto es el abeto del Japón (Abies firma) que vive en las montañas de las tres islas más grandes del archipiélago japonés.

Vemos pues que las poblaciones de abetos asiáticas están separadas geográficamente, no hay ni un solo bosque (y mira que Asia es grande) en el que convivan dos especies de abetos; y las poblaciones que se aproximan, se cruzan (hibridan, dirían ellos) entre sí.
Exactamente lo mismo que vimos que pasa en Europa. Pero además resulta que:
El abeto de los Pirineos (A. alba), se cruza con el Coreano (A.nephrolepsis).
El abeto de los Pirineos (A. alba), se cruza con el siberiano (A. sibirica).
El Pinsapo (A. pinsapo), se cruza con el de Pindrow (A. pindroe).[4]

Así pues, esto parece una guasa, parece que no sólo los abetos europeos son una sola especie, sino que también se cruzan naturalmente con los asiáticos. Así que por lo que estamos viendo, los abetos euroasiáticos son una única especie con muchas variedades locales.
Sólo nos queda ver qué pasa con los abetos de Norteamérica.
Ánimo, queda poco.

[1] Unos dicen que es una variedad del siberiano, otros que es una especie distinta: Abies semenovii (B. Fedisch), pero la mayoría mantienen que es el abeto siberiano, por supuesto que es interfecundo con el.
[2] Trautv. Ex Maxim
[3] Vidakovic – 1.991, y Vladimir. Dinets – 2.004
[4] U . U. S. DEPARTMENT OF AGRICULTURE
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Semogil 10 de Diciembre del 2.009

lunes, 7 de diciembre de 2009

¿Especies o Variedades? IV

Distribucción actual de las coníferas - Imagen de http;//cienciaescolar.net

No ha costado mucho encontrar una respuesta a la pregunta que plantee, y que conservamos como título, el asunto no es tan sólo una cuestión de un término, alguien puede pensar: ¿qué importancia hay en llamarlas especies o variedades, es un detalle para los expertos?. Pero no se trata del nombre que le demos, se trata de lo que realmente son, de momento he podido confirmar que cuatro de las 9 supuestas “especies” de abetos del Mediterráneo, son interfecundas y sus descendientes, fértiles, luego son árboles de la misma especie, no pueden vivir juntos sin cruzarse manteniendo cada uno su propia morfología, sus caracteres se entremezclan.
Por lo tanto es un “apaño evolutivo” llamar híbridos a los cruces entre variedades de la misma especie.
Esto es sólo el comienzo de una investigación que no se hasta dónde nos puede llevar, en otros trabajos anteriores a este blog, ya reuní gran cantidad de informes científicos que refutan el paradigma evolutivo, ahora, intentaré vislumbrar algo de lo que ha sucedido realmente con los seres vivos en la tierra a lo largo de las eras geológicas, y de momento, el asunto está centrando en los abetos, que pertenecen a las coníferas. [1]
Presencia de fósiles de los principales grupos - Imagen de www.antartica.uchile.cl

Según se nos cuenta, las coníferas están en la tierra desde la última parte de la era primaria, y todas las especies que existieron entonces, procedían de unos antepasados que no eran coníferas, y todas ellas, tal como eran, se extinguieron porque fueron evolucionando a otras especies cada vez más modernas, hasta llegar a las que viven en la actualidad.
Creo que esto no es realmente lo que ha sucedido, no puedo precisar todavía qué es lo que ha pasado con las coníferas, ¿cómo se han originado?, ¿cuántas familias y especies hay realmente?, ¿Cuál es la variedad especifica que se puede aceptar?, etc. pero pienso revisar toda la información botánica y paleobotánica a mi alcance para intentar una interpretación sin el prejuicio evolucionista.
Esto es una tarea ingente, por ello si alguien que vea esto, quiere colaborar, bienvenido de antemano.
Pienso, y cuanto más me informo, más me convenzo de que no estoy muy descaminado, que no sólo en la actualidad hay muchas menos especies de coníferas de las que nos dicen, sino que también, llevan en la tierra mucho más tiempo –y sin evolucionar- de lo que ningún evolucionista quiere admitir.
Voy a contar un caso tan reciente, que la información es del mes pasado. Se trata de un tipo de ciprés (cedro según los autores o Thuya según otros) llamado Papuacedrus papuana, una conífera de algunas islas de Oceanía, que actualmente se encuentra sólo, en las zonas tropicales montañosas de Nueva Guinea (Papua) y las Molucas. No es necesario repetir ahora toda la interpretación desde el paradigma vigente de cómo la evolución ha trabajado, codo con codo, combinando la adaptación, la selección natural, y el aislamiento geográfico, hasta llegar a esa especie endémica.
Por otro lado, en la Patagonia (sur de Chile y Argentina), se habían encontrado algunos restos de un ciprés fósil, clasificados como pertenecientes a la especie extinta Libocedrus prechilensis, a la que se considera antepasado evolutivo del actual ciprés del sur de los Andes.
Pues bien, se acaba de publicar un informe en el que se cuenta que se han encontrado en la Patagonia, nuevos y mejores restos fósiles de esta última especie, incluyendo conos (frutos) adheridos al follaje, con semillas inmaduras, también se han podido precisar el tipo, la forma y la disposición de los estomas de las hojas, y con amplitud de miras y de conocimientos, los paleobotánicos que han llevado la investigación, los han clasificados como semejantes a los del actual Papuacedrus papuana . [2]

Fósil de papuacedrus papuana encontrado en la Patagonia - Imagen de http://dayala1.readyhosting.com

Los fósiles son del Eoceno, de hace unos 50 ma. (según las edades generalmente aceptadas). Aparte de las repercusiones de la conexión paleogeográfica entre las islas de Oceanía y la Patagonia, está el asunto de la interpretación evolutiva que se ha dado hasta ahora para explicar la existencia del Papuacedrus.
Y por si eso es poco, según las estimaciones más desfavorables, un ciprés alcanza la madurez reproductiva entre los 10 o 15 años, por lo que poniéndonos en lo peor, podemos considerar una nueva generación de cipreses cada 25 años, por lo que el Papuacedrus, lleva en la Tierra, al menos 2.000.000 de generaciones sin evolucionar, ni siquiera en la forma y disposición de los estomas de sus hojas. ¿Qué curioso, verdad?.



[1] Las coníferas son un gran grupo de vegetales superiores, que además de especies, géneros o familias de árboles extintos, engloba a los actuales: pinos, abetos, cedros, secuoyas, cipreses, piceas y otras familias menos conocidas.
[2] Peter Wilf, Stefan A. Little, Ari Iglesias, María del Carmen Zamaloa, María A. Gandolfo, N. Rubén Cúneo, and Kirk R. Johnson. Papuacedrus (Cupressaceae) in Eocene Patagonia: A new fossil link to Australasian rainforests. Am. J. Bot. 2009 96: 2031-2047.
Semogil 7 de Diciembre del 2.009

sábado, 5 de diciembre de 2009

¿Especies o Variedades? III



Ya hemos encontrado la respuesta a la pregunta que encabeza estas tres últimas entradas, los abetos circunmediterráneos, a pesar de todo lo que quieran decirnos, no son 9 o 10 especies distintas, son sólo variedades de una única especie, son abetos, y no sabemos qué nombre específico sería el adecuado.

Abeto Griego - Abies cephalonica - Imagen de http://www.theoi.com/
Sólo buscando un poco, hemos encontrado que:
· El Abies cephalonica, el abeto que vive en Grecia, se hibrida naturalmente con el abeto blanco que vive en Los Balcanes , y no es que ocasionalmente se puedan hibridar, sino que los híbridos son fértiles y forman grandes bosques en las montañas que separan el noreste de Grecia, de la antigua Yugoeslavia, se le llama Abies borisii.[1]

· Resulta que el Pinsapo se hibrida con el Abies cephalonica (el abeto griego), como pudieron comprobar en Verrieres, al sur de París hace ya un siglo, le pusieron Abies Vilmorini (Mast) y por supuesto, sus descendientes son fértiles.[2]
· Resulta que también el pinsapo se hibrida espontáneamente con el abeto blanco, el de Los Pirineos, y a sus descendientes les llaman Abies masjoani, por el nombre de la masía catalana y de su propietario que fue el que tenía abetos, plantó pinsapos y vio lo que pasaba al plantar las semillas, nacieron árboles con mezcla de sus características, y por supuesto, son fértiles.
De momento no hemos encontrado más datos, pero con esto ya es suficiente, nadie se extraña de que de la unión de un blanco y una negra, nazca un mulato, y mucho menos se les ocurre decir que sus padres son cada uno de una especie.
Si saben que las distintas poblaciones de abetos mediterráneos son fértiles entre ellas, por qué siguen diciendo y escribiendo que son especies diferentes, ¿es que han olvidado que existe el término variedad?, ¿ya no recuerdan la definición de especie?, ¿es un ligero descuido?, ¿nadie se atreve?, ¿o hay otra intención?.
Abies borisii - Imagen de http://www.muhlenberg.edu/

Ahora debo seguir tirando del hilo, vamos a ver si encontramos más datos de estos cruces que les ha dado por llamar hibridaciones, y a ver qué pasa con el resto de poblaciones de abetos que hay por el mundo.

[1] Hewit, G.M. “The genetic legacy of the Quaternary ice ages” Nature 405 – p. 910
[2] D. Soto García et al – “Descripción del híbrido Abies x masjoannis” Invest Agrar: Sist Recur For (2004) 13 (2), 347 – 356
Semogil 5 de Diciembre del 2.009




Especies o Variedades? II


Cono y ramas de Abies normanianna que es el que vive en El Caucaso, entre el mar Negro y el mar Caspio

En la entrada anterior, resumimos de una forma coloquial, lo que pensaban los botánicos evolucionistas actuales sobre el origen de las distintas especies de abetos de la región mediterránea. Pero voy a intentar ser más riguroso y a proceder un poco más acorde con el método académico, porque lo que está en juego no es una cuestión de términos, es una cuestión de validez o invalidez del paradigma evolutivo.
Vamos a citar algunas de las cosas que han escrito los científicos sobre este asunto:
· “El periodo de aparición de las distintas especies circun-mediterráneas del género Abies, así como el lugar de origen y posteriores migraciones, es aún un tema controvertido al no existir evidencias suficientes que expliquen las relaciones inter-específicas y la disyunción actual de su área de distribución.[1]
· Durante el Pleistoceno inferior (unos 5 ma.), Parece que la cuenca mediterránea debió estar ocupada por extensos bosques del antepasado común de los abetos mediterráneos actuales[2]
· A partir de ese ancestro común, por diversas migraciones y fragmentaciones se ha llegado a las especies actuales, en las cuales se pueden distinguir dos grupos bien diferenciados: abetos arcaicos y abetos modernos.[3]
· Los abetos del sur (los pinsapos y el resto de especies del norte de África, Sicilia, Grecia y Asia menor) son los más arcaicos, y los del norte, como el abeto blanco (Pirineos, Apeninos, Balcanes y Alpes) son los de rasgos más modernos, lo que indica una especiación más tardía.[4]
· La reducción de los bosques de abetos y la formación de las distintas especies, se debe a una progresiva aridificación del clima que ha sido más patente en la zona del mediterráneo sur. Todo esto dentro del contexto del calentamiento global del planeta.[5]
Cono y ramas de Abies nebrodensis que es el aneto que vive en las umbrias altas de las montañas de Sicilia

· A mediados del Mioceno[6] (15 – 20 ma. ¿?) las grandes extensiones de bosques de abetos empezaron a fragmentarse y retirarse, debido a alternancias climáticas con periodos húmedos y secos, empezando por el mediterráneo sur-este, y avanzando progresivamente hacia el Oeste y el Norte.[7]
· A pesar del gran parecido morfológico de algunas de estas especies, las distancias genéticas entre ellas, (medidas calculando las diferencias que existen entre alguna de sus encimas) son elevadas.[8]
· Parece ser que lo que más afecta a los abetos, y que está mermando en la actualidad las poblaciones de pinsapos que viven a menor altitud, es el ramoneo y la extremada sequedad de los veranos, que los hace más débiles ante los ataques de hongos y perforadores.[9]
El resumen es más o menos el que expresábamos en la entrada anterior. La existencia de los distintos tipos de Abetos alrededor del Mediterráneo se explica de acuerdo con el paradigma evolutivo, con unas pinceladas de calentamiento global, tan de moda para alcanzar subvenciones y con otra pizca de genética que le otorga el sello de “comprobado”, “demostrado”.

Cono y hojas de Abies numídica que es el abeto que vive en las umbrias de las montañas del norte de Argelia en el Norte de África. Imagen de www.dkimages.com

Veremos que queda en pie de todo esto, si nos atrevemos a considerarlo desde otra perspectiva, y no desde el paradigma evolutivo. Ahora que he mordido la presa, no pienso soltarla.

[1] Blanco E. et al. “Los bosques ibéricos” Edit.
Planeta 1.997
[2] Meyen, S.V. “Fundamentals of Paleobotany” Chapmam and Hall London 1.987
[3] Farjon, A & Rushforth, K.G. “Classification of Abies Miller (Pinaceae)” Notes of the Royal Botanical of Edinburgh – 46 p. 59 – 79. – 1.989
[4] Alba Sánchez, F. et al – “Historia paleoecológica y modelo de idoneidad de Abies alba Mill. En la cordillera Pirenaica” Pirineos 164 p. 95 – 2.009
[5] Aussenac, G. “Ecology and ecophysiology of circum-mediterranean firs in the context of climate change” Anuals of forest science – 59 p. 823 – 832 – 2.002
[6] En esa época fue la orogenia “Alpina”, y se formaron los Alpes, el Himalaya, los Pirineos y las cordilleras Béticas que emergieron del mar. Por lo que imaginamos que quiere decir después de la orogenia, no podemos hablar de poblaciones de Abetos en montañas que no existían.
[7] Carrión, J.S. et al “Glacial refugia of températe Mediterranean and Ibero-North African flora in south-eastern Spain: new evidence from cave pollen at two Neanderthal man sites” Global Ecology y Biogeography – 12 p. 119 – 2.003
[8] Scaltroyannes, A et al “Allozyme differentiation in the Mediterranean firs Abies. A firs comparative study with phylogenetic implications” Plant Systematics and Evolution – 216 p. 289 – 307 – 1.999
[9] Linares, J.C. y Carreira, J.A. “El pinsapo, abeto endémico andaluz” Ecosistemas – 15 – 2.006
Semogil 3 de Diciembre del 2.009

lunes, 30 de noviembre de 2009

¿Especies o Variedades?

Imagen de www.fotosnatura.org

En el pasado otoño, realicé con mi esposa una grata visita a la umbría de la sierra del Pinar, al bosque de Pinsapos que hay cerca de Grazalema en Cádiz. A lo largo de la visita, la persona que nos guiaba, al ver que buscábamos alguna semilla de pinsapo, nos dijo que las autoridades del parque no ven con buenos ojos que se planten pinsapos en otros lugares, ni que se traigan cerca del pinsapar otras especies de Abeto, pues temen que al final, se hibriden y se pueda perder la originalidad del Pinsapo.
Este comentario ha dado vueltas en mi cabeza, y creo que lo voy a usar para adentrarme desde el punto de vista biológico, (botánico en este caso) en el crucial y delicado asunto de las especies. Voy a empezar por citar algunas generalidades de los Abetos para centrar un poco el tema, ya que el Pinsapo es una especie del género Abies (abetos).
Los Abetos pertenecen a la familia de las Pináceas, son árboles que pueden llegar hasta los 80 metros de altura, porte de gran cono agudo, con un tronco solitario y generalmente recto, las ramitas, se van abriendo con un ángulo muy pertinaz de 60 grados; se distinguen de los pinos porque sus hojas están sujetas a las ramitas por un pie que recuerda en su forma una ventosa, y porque los conos (piñas) que sólo aparecen en la copa del abeto, son erectos, no cuelgan de las ramas, y cuando maduran, no caen como las de los pinos, sino que sueltan las brácteas y las semillas, perdurando durante un tiempo en su lugar el eje central del cono.
Imagen dehttp://1waste.ideal.es
Los abetos están en la actualidad muy extendidos por todo el hemisferio boreal (norte), no existen abetos en el hemisferio sur. Según los autores, hay entre 54 y 60 especies de abetos[1] una de ellas es el Abies Pinsapo (Boiss 1.838). En la península hay varios enclaves de Pinsapos en las laderas norte o noroeste de montañas calizas en las provincias de Málaga y Cádiz, destacando los de la umbría de la Sierra del Pinar junto a Grazalema y la umbría de la Sierra de las Nieves al sur de Ronda.
También existen otras pequeñas poblaciones de Pinsapos en el norte de África, en umbrías del Rif occidental, que algunos clasifican como otra especie diferente, a la que llaman Abies marocana[2] . Otros botánicos, clasifican los Pinsapos de los dos lados del estrecho como miembros de la misma especie. De momento ya tenemos un asunto delicado, ¿Cuánta ha de ser la diferencia morfológica para nombrar una nueva especie?. ¿Puede ser éste un criterio serio y objetivo?. Volveremos sobre este detalle, ahora estamos introduciendo el tema, no resolviendo las cuestiones, nos falta perspectiva.


Imagen de www.laserraníanatural.com
Si observamos con detenimiento el mapa, vemos que en Europa hay 9 especies de Abetos, una de ellas es el Pinsapo. Me llama especialmente la atención, que en ningún sitio conviven dos especies de abeto, son poblaciones separadas, y cada población se ha clasificado como una especie distinta. Esto nos lleva a plantear una cuestión que es la que nos interesa resolver, ¿por qué se habla de hibridación de los abetos, en ver de hablar de cruces?.
Dejando a un lado los híbridos artificiales[3], nos referimos a los híbridos naturales forestales, estamos con los abetos, pero podríamos hablar de los Quercus (encinas). Cuando se trata de razas o variedades de una especie se dice cruzar (como se hace con los perros cuando cruzas un bóxer con un dálmata). Cuando se trata de especies, normalmente, no se hibridan, y si lo hacen, los híbridos son estériles o revierten a una de las dos especies originarias.
Cuando lo que tenemos son dos especies diferentes, ambas pueden vivir entremezcladas en una misma zona y cada una mantiene las características propias de su especie. ¿Por qué no hay abetos de dos especies distintas viviendo juntos en Europa?.
Yo soy consciente de que los evolucionistas piensan que el aislamiento geográfico al que están sometidas están poblaciones de abetos, están convirtiéndolos en especies distintas, y que si pasan suficiente tiempo separadas, después, aunque se junten, ya no serán inter-fecundas, y que si ahora, algunas de ellas, se hibridan, es porque todavía no llevan suficiente tiempo separadas. Esto suena bien, pero hay que ver si podemos aportar argumentos a favor o en contra de esta argumentación.

[1] Algunos autores dicen que hay unas especies de abeto de primera categoría, y otras de segunda, esto es, que son subespecies de las anteriores.
[2] Por ejemplo: Trabut in Bull. Soc. Bot. France nº 53 (1.906)
[3] Los híbridos artificiales, especialmente hortalizas y flores ornamentales, tienen la peculiaridad de que o bien son estériles, o retornan a las especies originarias. Han de hibridarse artificialmente en cada nueva generación.
Semogil 30 de Noviembre del 2.009